El texto que finalmente ha sido aprobado para transponer la Directiva de Distribución de Seguros en lo relativo a la responsabilidad de los corredores se ha visto modificado en relación con el último Proyecto de Ley presentado en el Congreso el pasado 7 de junio de 2018.

En efecto, el Proyecto en su artículo 29 relativo a concepto de corredor eliminaba las referencias a las funciones del corredor relativas a velar por las concurrencia de requisitos que ha de reunir la póliza para su eficacia y plenitud de efectos y también a asesorar en caso de siniestro que si se contenían en la Ley 26/2006.

El nuevo texto aprobado por Real Decreto- Ley recupera dicha mención y mantiene la redacción de la Ley 26/2006 en lo relativo a las funciones de los corredores. Así, el artículo 155 del Real Decreto-Ley establece:

Son corredores de seguros las personas físicas o jurídicas que realizan la actividad de distribución de seguros, ofreciendo asesoramiento independiente basado en un análisis objetivo y personalizado, a quienes demanden la cobertura de riesgos. Los corredores de seguros deberán informar a quien trate de concertar un seguro sobre las condiciones del contrato que a su juicio conviene suscribir y ofrecer la cobertura que de acuerdo a su criterio profesional, mejor se adapte a  las necesidades de aquel; asimismo, velarán por la concurrencia de los requisitos que ha de reunir la póliza de seguro para su eficacia y plenitud de efectos. Igualmente vendrán obligados durante la vigencia del contrato de seguro en que hayan intervenido a facilitar al tomador, al asegurado y al beneficiario del seguro la información que reclamen sobre cualquiera de las cláusulas de la póliza y, en caso de siniestro, a prestarles su asistencia y asesoramiento.

El motivo por el cual habían quedado eliminadas dichas funciones del corredor de su regulación resulta desconocido, posiblemente haya sido un olvido del legislador.

Veremos que ocurre con el debate y votación para la convalidación del Real Decreto-Ley en el congreso que tiene que tener lugar en el plazo máximo de 30 días, posiblemente el texto permanecerá inalterado.

La importancia del mismo es evidente, sobre todo, teniendo en cuenta que en otros estados miembros si se reconoce a figuras análogas a la agencia de suscripción esta posibilidad.Por citar algunas consecuencias derivadas de esta diferencia:

  • Posibilidad de crecimiento: una entidad con pasaporte puede ampliar su actividad a otros países europeos, sin tener que reproducir íntegramente el proceso de autorización en otro estado miembro.
  • Inversión: una empresa con acceso a varios mercados puede ofrecer mayores posibilidades de expansión y resultar más atractiva para socios e inversores.
  • Igualdad de oportunidades: si dos entidades realizan funciones análogas, pero su clasifiación jurídica nacional les ofrece posibiliades muy distintas de actuación transfreonteriza, existe una diferencia que cuanto menos, debería estar justificada.

 

La Directiva (UE) 2016/97 estabelce en su artículo 2.1.1 una deficinción amplia de distribución de seguros.

Incluye las actividades de asesoramiento, propuesta o realización de trabajos previos a la celebración de contratos de seguro, la celebración de dichos contratos y la asistencia en su gestión y ejecución, especialmente en caso de siniestro.

La definción incorpora también determinadas actividades de información y comparación realizadas mediante páginas web y otros medios digitales.

El legislador europeo optó por tanto, por un criterio fundamentalmente funcional. Es decir, tenía la consideración de distribuidr de seguros todo aquél que realizara funciones como tal.

El legislador español mantuvo esta criterio objetivo pero a la hora de abordar la clasificación de distribuidores y estalecer su régimen, omitió a las Agencias de Suscripción.

El dictamen del Consejo de Estado de 26 de abril de 2018 incluyó la cuestión en sus observaciones:

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MARIA RUIZ

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